Ramón se ha caído jugando al fútbol y el médico le ha dicho que tiene que guardar reposo en casa. Al principio se puso un poco triste pero después se acordó de que podría hacer muchas cosas... Ha aprovechado para terminar el último capítulo del libro que estaba leyendo y para revisar sus cuadernos. Después de comer va a "juleer" (así lo llama él) con su abuelo Martín.